tormentadepensamientos
Tal vez ella merecía a alguien mucho mejor que yo, y lo sabía, y por eso se fue. Supongo que se enteró de lo mucho que valía como para seguir conmigo. Cuando alguien se va de tu vida, se lleva una parte importante, irremediablemente; pero deja en ti su memoria y el recuerdo, que muchas veces te harán compañía en las noches llenas de nostalgia. Eso me pasa a mí. No sé si debo seguir intentándolo, pero, no dejo de lado la posibilidad de que vuelva, aunque sea para despedirse definitivamente. Tengo el sabor amargo de sus labios impregnados en los míos, y no se va, aunque ella ya no esté conmigo. Aún me acompaña esa sensación que sólo me causaba su piel al contacto con la mía. Guardo en mi memoria su silueta inmortalizada en un par de estrellas que la vieron estremecerse gimiendo de amor. A veces me da por besarla sin previo aviso, pero me doy cuenta de que la tengo demasiado lejos. Un día fue mía, pero no supe valorarla, y por eso se fue: merecía y merece a alguien mejor que yo. A ella no le gusta que le escriba, ella quería que la lea, y para leer soy un poco lento; mi pasión es escribir y ese fue mi problema. No supe ver que en el amor uno debe, muchas veces, negarse a sí mismo por la otra persona. Supongo que en el amor cometo mil errores, pero mis intenciones nunca fueron malas. Yo sí la quise, y mi error, quizá, fue quererla demasiado.
Heber Snc Nur (via tormentadepensamientos)